martes, 13 de septiembre de 2011
Tu recuerdo sigue aqi
Sonó el despertador eran las 8 de la mañana, entreabrí mis ojos y mire el techo de mi cuarto “Aquí voy otra vez” pensé y me quite las sabanas de encima, me senté en el borde de la cama y mire hacia afuera a través de la enorme ventana de mi cuarto, el upper east side se veía perfecto desde aquellos 32 pisos de altura “Me encanta este penhouse” pensé, sonreí y me puse de pie, camine al baño me di un buen baño de burbujas, Salí y mis pies dejaban marcas de agua por todo el suelo, encendí el estéreo puse una estación de radio y sonaba –Little bad girl- de David guetta, camine a mi vestidor y abrí las puertas de par en par, entre y saque de uno de los cajones mi lencería blanca, tome un vestido marrón claro y mis tacones D&G plateados, camine al banquito de mi vestidor, me puse la lencería y el vestido, luego me senté y me puse mis tacones, salí del vestidor pero antes me mire por un momento en el espejo, fui al baño, me acomode el cabello y me maquille un poco, salí del cuarto y baje las escaleras y fui al ascensor- espero que todo salga perfecto –dije esto y espere a llegar al primer piso, al llegar ahí, saludé al portero y salí camino a mi limusina que me esperaba afuera, subí a ella, recosté mi cabeza en el asiento y le pedí al chofer que me llevara a un concesionario de Ferrari, a ella le encantan los autos y sobre todo esos, creo que él le pego esa adicción a los autos….-¡oh no!- me senté bruscamente y pegue un grito, el chofer me miro y me dijo-¿ está bien señorita?- lo mire un momento y luego le respondí- si, si lo estoy no se preocupe- había olvidado completamente que el iría a la fiesta, esperaba no verlo nunca más pero obviamente eso era imposible y sobre todo tratándose de aquella fiesta, suspire de una manera triste, aquel suspiro podría describirse, como un grito ahogado de mi alma que se desgarraba
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